Su compañia hizo más gratas las noches y días del demonio. Quién siempre la vigilaba a distancia.
La primera vez que había pisado esa cabaña ella pudo ver ciertas cosas del futuro que le pertenecía a Aome. Como el informe de estudiante...
Pero eran cosas que Inuyasha no le permitía ni tocar por accidente.
–¡No quiero que toques mis cosas! Podrás dormir aquí pero tu deberás sobrevivir por tí misma!–
Sin embargo pese a la rudeza de sus palabras. El de alguna manera se preocupaba por ella.
Era quien cazaba peces para que ella los cocinara. O traía las verduras.
Odette en agradecimiento le ayudaba con el aseo del hogar. Ya que todo allí lucía muy descuidado y desordenado. La muerte de Aome fue un duro golpe para él.
Y mientras ella iba aprendiendo de las costumbres niponas antiguas. La forma reacia de Inuyasha de tratarla se iba debilitando lentamente.
Miroku y Sango supieron de ella cuando la vieron caminar con Inuysha. Quién la acompañaba en sus exploraciones matutinas.
–...¿Una mujer del futuro?...como Aome...– Sango bajó la mirada.
Miroku suspiró con cansancio –.... Es la primera vez que lo veo volver a hablar con alguien más además de ti y de mí desde que Aome murió... quizás...sea un progreso...–
–...me gustaría volverle a ver sonreir...–
Odette levantó la mirada en dirección de los esposos quienes les observaban de lejos. Y ante ello Inuyasha entrecerró sus ojos.
–...son Sango y Miroku...unos amigos...–
– se ven amables.. ¿No quieres saludarlos?–.
Pero el medio demonio solo cerró sus ojos suspirando
– ahora no.... quizás...otro día...hoy no estoy de humor...–
La extranjera le miro preocupada.
Quizás se estaba metiendo en terreno prohibido pero decidió hacer esa pregunta...
–...puede que esté siendo atrevida pero...esa ropa que vi...es de mi tiempo...¿Cómo es que lo tienes?...-
Inuyasha se detuvo en seco por un momento, y un silencio incómodo la hizo sentirse mal...
Pero el decidió hablar para su sorpresa...
– Le pertenecía a mi esposa Aome...ella venía de tu tiempo...pero murió y es lo unico que tengo de ella.... aparte de nuestra hija...-
Difunta esposa e hija... Era realmente duro para el admitirlo y ella se sintió peor por ello... Sabía que él era un medio demonio. Y probablemente el tiempo se había encargado de dejarlo solo....
Tampoco quería mostrar lástima o compasión. Pues eso sería herir su orgullo....
Así que simplemente se puso en frente de él con una sutil sonrisa. Algo que llamó su atención.
–... Seguramente ella fue maravillosa...y tu hija también....no volveré a tocar tus cosas sin permiso Inuyasha. Lo prometo. –
El peliplata con orejas de perro la miró con cierta sorpresa en silencio mientras la veía seguir con su camino explorando los lugares
Mientras Odette se bañaba en el lago. Con un Inuyasha vigilandola escondido. Algo sonrojado.... Pues no podía evitar querer hechar un vistazo a aquellas curvas llamativas...
Que nunca había visto en una mujer. Por lo que inevitablemente le llamaba la atención...
Odette nado a las profundidades y vió algo brillante al fondo entre las rocas. Al acercarse vió una hermosa piedra preciosa de color blanco brillante en forma de corazón.
Cuándo ella la tocó la piedra de volvió de color rosa. Era algo extraño para ella.
Pero sin embargo se la llevo consigo. Tomó su toalla y se secó su cuerpo y cabello para luego vestirse.
–¡¿Ya terminaste?! ¡Tardas mucho!– reclamó Inuyasha sentado de espaldas sobre una piedra.
–¡No necesito que me vigiles hasta para ir al baño! ¡Es incómodo!-. Exclamó ella en protesta por su casi nula privacidad.
-¡¿Ja?! ¡Después no estés gritando por ayuda si algo te ataca!– respondió enojado el perro.
Inuyasha hecho un vistazo al casi diamante rosa en forma de corazón que ella tenía en la mano. Parecía muy costoso
–¿Y eso?...¿De Dónde lo sacaste?!–
– del fondo del lago, es hermoso, lo haré un collar! – ella lucía muy contenta por su hallazgo
El peliplata suspiró negando mientras se quejaba – mujer vanidosa...– ocasionando que ella lo agarrara del cabello y lo lanzara al lago.
–hombre insensible...–respondio
–¡¡Eres una-!!.. – y caminó de regreso ignorando los gritos del demonio mientras reía entredientes y corría cuándo Inuyasha la persiguió por todos lados para vengarse.
Realmente estar a su lado era muy divertido...
En casa. Inuyasha yacia acostado mirandola hacer un collar con la piedra preciosa que encontró justo después de cenar.
Ya no parecía molesto con ella por lo de esa mañana. Ella le había hecho una cena occidental en compensación a ello. Por lo que lucía más tranquilo.
Poco a poco Inuyasha se quedó dormido mientras observaba su rostro... Ella estaba tan concentrada.
Que lucía hermosa....esos ojos arcoris y ese hermoso cabello... Podía persibirlo desde allí. Ese suave aroma dulce a avellanas y vainilla...
De alguna manera. Cuándo ella estaba justo así... Le encantaba mirarla hasta quedarse dormido. Justo como ahora.
Se preguntaba... ¿Cómo una persona tan molesta puede ser tan hermosa a la vez?..
-...mmm...- sin embargo su momento de sueño duró poco pues sintió un hormigueo en sus garras.
Cuándo abrió los ojos. La vio terminando de limar sus uñas, limpiarlas, y ponerles brillo de esmalte incluso reforzarlas con acrílico. Odette había traido consigo todo un set de cuidado personal y estética.
Después de todo era una chica muy cuidadosa....
-.¡¿Agh? ¡¿Que crees que haces?! ¡MIS GARRAS BRILLAN!!-. El se miro las manos sorprendido y molesto.
Odette guardó sus herramientas con una sonrisa airosa y orgullosa de su cometido.
– deberías agradecerme, tenías las uñas llenas de tierra y amarillas, hora son sanas y limpias–
–¡¡Y UN CARAJO!! AHORA PARECEN DE MUJER!!– gritó él molesto.
Rápidamente ella se ofendió por su reacción y le dió la espalda encogiéndose de hombros.
–¡Eres un mal agradecido!–
–¡¿Y ahora te haces la ofendida?! Lo que faltaba. Escucha niñita, estas garras son para desgarrar la carne, no para jugar a las muñecas!– gruño Inuyasha
Pero ella le tomó de la mano haciéndolo sorprender.
Ella elevó su mano sujetándola hasta su rostro. Donde la posó sobre su mejilla. Los ojos de el se abrieron de sorpresa con un ligero sonrojo en sus mejillas...
–¿Q-Qué...?...–
–...con unas garras suaves... podrías evitar herir a alguien por error...o podrías tocar a una persona sin temor...–
Esos ojos arcoris se posaron sobre él sorprendiéndolo. Su mejilla era tan suave, cálida y gentil que sintió por un momento su corazón acelerar.
Era una sensación que hacía años que no sentía... Y eso lo ofuscó.
Inuyasha se alejó de ella rápidamente desviando su mirada ....su tono de voz se volvió más sutil...
–...d-deja de decir tonterías....ya es algo tarde. Ve a dormir....- pidió el sin mirarla a ver...
–.... Inuyasha...–Odette suspiró y simplemente obedeció y se acostó en el futón. Tardo un poco pero logro conciliar el sueño...
Inuyasha la miró con el rabillo del ojo mientras el brillo de la Luna llena llegaba por la ventana. La vió dormir, con una pijama puesta y su cabello suelto.
Se la veía tan angelical...
Extendió su mano acariciando unas hebras de su suave cabello claro...e intento acariciar aquella mejilla que ella le había permitido tocar anteriormente...
Pero apretó su mano y se alejó... llevándola hasta su pecho...
Cerró los ojos mirando a la Luna llena.
–....no...no puedo...hacer esto otra vez....porque al final..todos desaparecerán...y yo seguiré aqui...- susurró para sí mismo...
Quizás ese era el temor de su corazón...y el porqué...aunque ella hacia que la calidez volviera a su vida... Era reacio a aceptarla.
Simplemente no quería sufrir otra vez....
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Gracias por leer ♥️



